martes, 20 de abril de 2010

Te echo de menos...y así día tras día...

Te echo de menos tanto tanto. ¿Por qué nunca lo creí? Ahora que no estás todo es más triste, me encantaría que pudieras volver a comer a mi lado...Yo siempre renegaba de eso, ¡tonta! Y cómo disfrutabas con los platos de mamá, todos sus guisos te encantaban...Se que fuiste feliz aunque a veces hiciéramos las cosas tan complicadas... No sabemos disfrutar de la vida cuando la tenemos...

Es increible que haya pasado tanto el tiempo, y que aquello tan horrible que nunca iba a suceder y tantas veces comentábamos llegara, y ahora ya no haya una vuelta atrás, y ya no pueda volver a abrazarte ni a besarte como me costaba hacerlo... ¡Qué estúpidos somos los humanos!

Se que me perdonas por no haber sabido actuar contigo, pero hasta esos momentos de enfado los necesito hoy. Es muy triste darse cuenta de lo que quieres a alguien cuando ya no está, yo no se si me lo perdonaré. El dolor es muy fuerte y no creo que me deje, necesito pensar que estás conmigo, aunque en mí siempre estarás.

Y siento mucha tristeza al darte hoy la razón...Sí Papá te echo mucho de menos, más de lo que pensaba y seguiré llorando por tí, pero también reiré al recordar los bonitos momentos que pasamos juntos... ¡Cómo me encantaría poder decirte que "te quiero" por una vez! Te amo y te amaré siempre, siento no haberme dado cuenta antes.

lunes, 12 de abril de 2010

Pasado el tiempo...

Que tu vida es puta rutina y el mejor momento es tu mañana donde tomas el café y lees el periódico en aquel bar de la esquina. Aquel bar donde la camarera te está mirando atenta y sonríe mientras tú desearías meterla en tus sábanas esa noche en vez de a esa mujer con la que llevas compartiendo la vida tantos años y a la que evitas rozar antes de dormir para soñar con esa otra más joven a la que no tendrás. Y entonces, llega un día en que descubres que ya no eres aquel adolescente de 20 años que podía poner una sonrisa y cantar un estribillo para tener a la que señalaba entre sus brazos. Aquél que un día decidió irse con esa chica modelo que en un momento determinado, el momento justo, le ofreció la estabilidad que él necesitaba. Y ahora, pasado el tiempo y acabados tus sueños, miras a esa camarera de bar y recuerdas a aquella otra chica no tan perfecta de la que por no ser el momento, decidiste obviar y hacer creer que sólo era una más. Ya no tocas, ahora tienes un sueldo fijo con resaca, unos hijos a los que muestras quién fuiste, y un dolor en el alma por no dejarte llevar y ser como tu sociedad dijo que fueras.

lunes, 5 de abril de 2010

No quiero escribirte más...

Esta noche oscura mi voz está quebrada. Ahora siento ese dolor que buscaba. En parte me alegro de encontrarlo, porque aquí está el comienzo del olvido. Quizá si existió un dia algo parecido al amor, pero hoy se transforma en algo distinto. Tú decías que no lo encontraría pero el desencanto llegó, y ahora al ver quien eres me doy cuenta de que no eres para mí.
Y en estos momentos, eres un recuerdo precioso, algo que viví intensamente y disfruté, pero que ya no estará más. Me encantaría poder repetir las cosas maravillosas que vivimos, pero el tiempo pasa y hace tanto ruido que es prácticamente imposible repetirlas. Así que sin más dilación, creo q te dejo mis últimas palabras escritas, espero no mentirme esta vez. Siempre te agradeceré aquello que me diste e hiciste vivir, pero te odiaré por no haberlo repetido. CIAO.

jueves, 1 de abril de 2010

Pensamiento

Y ahora que llega el momento de volver a verte, no se si es ilusión o miedo el que tengo de que termines de olvidarme...

Volar de nuevo...

Una noche de hace unos meses
tu me mirabas como desearía
que ahora lo estuvieras haciendo,
enredándome entre tus pestañas.

Me parecía oir tantas cosas
que quería ver tras el verde de tus ojos,
"me encantas", "puedes ser la mujer de mi vida",
pero creo que ninguna dijiste.

Nos levantamos y traté de huir
marché delante y no logré escapar,
quería llorar, reir, gritar...
y empecé a temblar ahogándome en tus brazos.

Quedamos solos rodeados de gente
Luego me volviste a mirar
y las ganas de que me hicieras el amor
iban "in crescendo" dentro de mí.

Eran música tus caricias
y aunque no me besabas sentía tus labios
me dejé llevar y por hacerlo aquella noche,
cada noche necesito volar de nuevo.