viernes, 30 de septiembre de 2011

Un día esta mujer creyó enamorarse de verdad. Creo que no era un príncipe, o al menos no se parecía a aquel del que le hablaban en los cuentos de su infancia. Su aspecto físico no resaltaba en nada, y bajo su barba iba apareciendo poco a poco una gran curva que mostraba su barriga. En la parte trasera todo era una línea recta en vertical y al final en sus pies se asomaban esas "converse" que a él tan bien le sentaban. 

Cada vez que lo miraba sentía una única necesidad de lanzarse a su cuello, a sus labios, de besarle... incluso en el último beso creyó rozar sus labios y la imaginación le llevó a creer que él realmente le daba señales de algo importante que probablemente sólo pasó en su mente...

Y por más que fuera su deseo, nunca expresaría lo que sentía de verdad, que podía estar con cualquiera cada noche, pero que si había de elegir a alguien para el resto de su vida, ese era Él.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comentarios